Vino de reyes; rey de los vinos
Así denominó Luis XIV de Francia al vino aszú de Tokaj. Y con palabras igualmente encendidas han celebrado su degustación, a lo largo de los siglos y en los más diversos idiomas, personalidades eminentes en el mundo de la política, de las letras, de las ciencias y las artes. Los vinos de Tokaj han sido considerados desde siempre un preciado tesoro.
Su larga historia coloca a este vino dulce de complicada elaboración en el pedestal de los vinos antiguos, en el olimpo de los caldos de culto.
1616. Inicio del señorío de los Rákóczi
El príncipe György Rákóczi I adquiere el viñedo Oremus, el cual será, hasta 1711, el ornato señorial de su familia.
1631. Elaboración del primer aszú
Es en torno al año 1631 cuando, conforme a la tradición, Maté Szepsi, predicador calvinista, acierta a elaborar por primera vez, con uvas botritizadas del viñedo Oremus, una dulce y jugosa bebida: el vino de Tokaj aszú. Maté ofrece este caldo a la princesa Zsuzsanna, esposa de György Rákóczi I, en la conmemoración de las fiestas de Pascua. Es su manera de agradecer las atenciones que la princesa de Transilvania tiene hacia sus súbditos de Tokaj.
1648. Continúa la saga
Después de la muerte del príncipe György Rákóczi I en 1648, el viñedo Oremus pasa a la propiedad de György Rákóczi II, y al fallecer éste, su viuda, Zsófia Báthori, entrega en uso una parte a los monjes barnabitas de Újhely. Los religiosos, agradecidos, mandan erigir una capilla votiva, en cuya fachada se lee la inscripción "Oremus".
1694. Llega el turno a Ferenc Rákóczi II
En 1694 Ferenc Rákóczi II toma posesión de sus fincas. Seis años más tarde publica un reglamento sobre el cultivo de los viñedos de la región.
Siglo XVIII. Occidente conoce el Tokaj
El príncipe Rákóczi no descuida sus viñedos de Tokaj durante la lucha de independencia iniciada en 1703, ya que cubre los gastos bélicos con la renta de sus tierras y viñedos. El gran príncipe también aprovecha el vino de Tokaj para el establecimiento y el cuidado de las relaciones diplomáticas.
Desde ese momento, el vino de Tokaj lleva el nombre de Hungría a todos los confines. La presencia de toneles que lo transportan se registra en caminos que lo llevan a Cracovia, donde los polacos dicen que el vino no es vino, si no es de Tokaj; a Viena, a Praga, a Londres, y a Petrogrado, donde los zares los esperan con avidez.
1711. Derrota de la lucha de independencia
Tras la paz de Szatmár, firmada entre la nobleza de la región y la casa Habsburgo, las tierras de Rákóczi son confiscadas en nombre del emperador y el viñedo Oremus pasa a ser propiedad de la casa real, de nobles austriacos y húngaros.
1810. Sigue la fragmentación
En la segunda mitad del siglo XVIII, el viñedo Oremus continúa atomizándose. En 1810, las tierras son propiedad de unos treinta dueños.
1885. Epidemia de filoxera
No se conocen con exactitud los daños que causa la gran epidemia de filoxera en el viñedo Oremus. Se supone que los terrenos utilizables se volvieron a plantar. La reconstrucción de los viñedos se hace en 1898.
1918. Obstáculos a la comercialización del vino
Después del tratado de paz de Trianon, debido a las mutilaciones fronterizas en Sátoraljaújhely y a la inflación posterior, el valor del viñedo se reduce en gran medida. Las condiciones históricas desfavorables constituyen también un obstáculo grave para la comercialización del vino.
Años 30. Crisis.
La crisis económica de los años 30 y las medidas de limitación de las llamadas leyes judías influyeron aún más negativamente en el cuidado del viñedo Oremus.
Años 40. Nacionalización.
En la década de los años 40, cambian de dueño las mayores viñas judías. A lo largo de la reforma agraria de 1945 se nacionalizan la gran mayoría de los viñedos, y en los años posteriores, el viñedo Oremus se utiliza como explotación estatal: en parte como granja de enseñanza, y en parte como explotación vitícola.
1991. Comienzo de las negociaciones
El prestigio de los vinos aszú de Tokaj fascina a la familia Álvarez, que inicia, en 1991, los contactos con el gobierno húngaro, una vez conocida su intención de privatizar la región.
1993. La familia Álvarez llega a Hungría
En 1993 Vega Sicilia funda Tokaj Oremus. A la tradición histórica de ambos vinos se suma la personalidad de la familia Álvarez. Pablo Álvarez, director general de Vega Sicilia, es también el responsable de este nuevo proyecto. Con gran atención y respeto se estudia el vino, su significación, la laboriosa elaboración, las prácticas históricas... También se busca un equipo de profesionales con experiencia y un buen conocimiento de las características de los vinos de la región.
Siempre respetando las tradiciones de Tokaj, desde el momento de la fundación hasta la actualidad la familia Álvarez ha realizado en Tokaj Oremus considerables inversiones en aras de elevar el nivel técnico del tratamiento de la uva y de los equipos vinícolas, para elaborar los mejores vinos posibles. El objetivo de la familia Álvarez es devolverle su antigua grandeza a este viñedo, uno de los mejor ubicados, emblemáticos y significativos de Tokaj.
- 1616. Señorío de los Rákóczi
- 1631. Elaboración del primer aszú
- 1648. Continúa la saga
- 1694. Ferenc Rákóczi II
- Siglo XVIII. Tokaj en Occidente
- 1711. Lucha de la independencia
- 1810. Sigue la fragmentación
- 1875. Epidemia de filoxera
- 1918. Obstáculos al comercio
- Años 30. Crisis
- Años 40. Nacionalización
- 1991. Privatización
- 1993. Fundación Oremus
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